Quién me iba a decir a mí que iba a terminar jugando en el equipo de baloncesto de la uni. Ni siquiera sé aún cómo se llama y ya soy parte del equipo.
El jueves estuve echando una pachanguilla con otros alumnos de intercambio: Idoia y Mikel de Donosti, Hansel e Iván de Colombia, Fred de Canadá, Alex de Francia y yo. También vino a jugar Simon, un sueco del piso de Idoia que juega a basket en el equipo de la uni. Le pregunté si podía ir a entrenar con el equipo y me dijo que me pasara por el entrenamiento. Simon no tiene mucha idea de castellano pero creo que sabe más insultos que yo. Es increíble.
Según llego al entrenamiento, me presento al entrenador, le pregunto si puedo entrenar con ellos para ponerme en forma y me dice que estupendo, genial, que a ver en qué posición juego y que el domingo de la semana que viene tenemos partido. Y así, sin comerlo ni beberlo, estoy dentro del equipo de la uni.
Hasta el momento somos ochos suecos, Javier de Nueva York y yo. Aún no tengo claro si Zoran, el entrenador, también juega. Cuando se ponen a hablar en sueco no entiendo ni papa, a no ser que gesticulen. A final de cuentas, los gestos son internacionales. El nivel del equipo no es muy alto, sobre todo el de 3 ó 4 personas. Son de esos jugadores que me gusta llamar agujeros negros porque cada balón que pasa por sus manos es un balón perdido. No tienen los conocimientos tácticos y técnicos mínimos para poder jugar en equipo y estar en su equipo es un suplicio. Jugué en el mismo equipo que ellos durante una hora. Qué horror. Qué desesperación. No exagero al decir que cualquier equipo de minibasket que he entrenado tiene más idea que ellos.
Al terminar las dos horas de entrenamiento, estuvimos limpiando el polideportivo. Me contaron que así se financian los arbitrajes y demás gastos del equipo de baloncesto. Lo que menos me apetece un viernes a las diez de la noche es ponerme a pasar la mopa y limpiar los cristales del polideportivo pero las reglas son las reglas y me alegro de no tener que pagar nada.
De aquí a tres semanas estaré montando los Luleå Dolphins. Lo estoy viendo. Ya tengo el diseño de la mascota en mente y todo.
Entrada dedicada para los que se reían al ver cómo doy clase en esta asignatura.
Tarea para una semana de clase:
- ver 4 horas de vídeo en las que el profesor habla sin parar
- leer 70 densas páginas de un libro de seguridad de la información
- hacer un cuestionario sobre lo leído en el libro
- leer 23 páginas + 45 páginas + esto + trabajo de investigación, todo para hacer un informe
- trabajo semanal con la empresa y su correspondiente informe.
¿Alguien se sigue riendo de la asignatura?
Me acaban de informar que en estos momentos estamos bajo cero. Pues mira tú qué bien, no me quedan noches aquí ni nada.
Si un sueco lleva una camisa de leñador de franela, un chaleco de plumas y un gorrito de lana contra el frío… ¿por qué coño está calzando unas sandalias?
No os atreveréis a decirme que Fred, de Canadá, no tiene un aire a Juan Carlos Navarro…

Bueno, igual en esta foto no, pero os juro que es clavado a él. De verdad. Le he dicho que cuando vuelva a Canadá y la bomba triunfe en la NBA, lo mismo tiene que empezar a firmar autógrafos por la calle.