Eso es lo que me queda para marcharme de aquí. En trece días me iré a Estocolmo, pasaré la noche (una más) en el aeropuerto de Arlanda y al día siguiente aterrizaré en el aeropuerto de Hondarribi.
Hace tres semanas que no veo hierba ni asfalto, sólo veo nieve. El paisaje es precioso y las noches son más luminosas, ya que toda la luz se refleja en el blanco de la nieve. Andar de un sitio a otro es ahora mucho más seguro que cuando apenas había nieve. Cuando una gran capa de nieve se aplasta/comprime, es muy cómodo andar por encima de ella. Desde luego, esto no tiene nada que ver con aquellas capas de hielo que atentaban contra mi equilibrio y la salud de mis huesos hace pocas semanas.
Las temperaturas también han bajado. No tengo termómetro en casa pero gente que sí tiene me ha dicho que el miércoles pasado llegamos a los -17 ºC. No sé si es porque me estoy acostumbrando al frío o porque es algo normal, pero no se nota gran diferencia de temperatura una vez que hace tanto frío. Sólo noto que estamos a -15 ºC y no a, por ejemplo, -5 ºC, porque las partes de mi cuerpo que no están cubiertas tardan menos tiempo en quedarse insensibles. Por lo demás, no hay ningún problema en andar con una camiseta, una chaqueta y un abrigo.
Mi equipo de baloncesto sueco ya es mi ex equipo de baloncesto sueco. Apenas había jugadores para jugar los partidos y se tomó la decisión de deshacer el equipo. Cada vez tengo más ganas de volver a jugar con los Dolphins en un equipo de verdad.
El viaje a Finlandia, Estonia y Letonia fue genial. Según íbamos más al sur, cada vez menos gente hablaba inglés, pero era fácil entendernos allá donde fuésemos. Vimos cantidad de sitios preciosos y sacamos más de mil fotos (sin exagerar). No me he dado cuenta hasta hoy de que no he colgado fotos del viaje pero lo voy a arreglar este mismo fin de semana. La peor parte del viaje fue que perdí de vista mi teléfono móvil durante media hora en el hostal de Riga y no lo he vuelto a ver. Lo mejor, probablemente, lo increíbles que son Tallín y Riga y lo bien que lo pasábamos Toni, Luis Felipe, Hilmi, Fred y yo despertando a los que no aguantaban de fiesta hasta el final de la noche.
Estos días estoy muy ocupado. La carga de trabajo de este segundo bimestre es mucho mayor que la del primero. Paso los días y las mañanas en la universidad día tras día. Como me queda poco tiempo aquí y quiero aprovecharlo al máximo, todas las noches hago algo: que si cena de pintxos en casa, cena de acción de gracias con los estadounidenses, fiesta sorpresa de cumpleaños, conciertos improvisados en la discoteca de la uni… Este ritmo de vida es muy ajetreado pero tengo claro que no quiero holgazanear.
Creo que esto es todo lo que tengo que decir. Si tenéis cualquier tipo de pregunta, dejadme un comentario aquí y os contestaré en cuanto pueda. Abrazos y besos para todos.